Debido a la situación creada por la pandemia, este nuevo curso empezará en los centros educativos con grandes incógnitas y nuevos protocolos. A escasos cuatro días de que los profesores estén en los centros y a ocho de que abran las escuelas infantiles, Isabel Díaz Ayuso detalló el plan que maneja su Gobierno para la vuelta al cole.  Y la conclusión es que la Comunidad con más recursos de España ha llegado tarde, muy tarde, a esta vuelta al cole: los sindicatos, la FAPA Giner de los Ríos y la Plataforma Regional por la Escuela Pública ya han convocado acciones para reclamar más recursos y planificación para una vuelta segura a las aulas.

El gobierno regional ha planteado varios escenarios posibles, en los que las medidas higiénicas, la desinfección y la ventilación serán claves para el buen funcionamiento. Pero es necesario adecuar los programas, reorganizar los espacios, habilitar más aulas y reducir las ratios para poder desarrollar el curso de forma satisfactoria.

Según se ha comunicado se priorizará, siempre que se pueda, la utilización de los espacios al aire libre para realizar las actividades educativas y de ocio, además de realizarse una entrada y salida escalonada del centro, o se tomarán medidas organizativas como la entrada al recinto por puertas o espacios diferenciados para evitar aglomeraciones.

Tras examinar los protocolos publicados por la Comunidad de Madrid las dudas sobre si serán suficientes las medidas expuestas son extensas, ya que los cuatro escenarios que se plantean no están plenamente desarrollados. Cómo dijo Fernando Simón, “la vuelta segura a las aulas requiere inversión”.

La presidenta de la Comunidad de Madrid anunció, a una semana de empezar el curso que iban a contratar a  10.610 nuevos profesores. “Esperemos que hayan hecho su trabajo y sea un número suficiente, pero, como siempre, van tarde; queda una semana y aún no están contratados estos docentes”, lamenta Silvia Lucena, portavoz del Grupo Municipal Socialista de Tres Cantos.

 

 

Declaraciones de la portavoz socialista Silvia Lucena. 

 

De igual modo, se anuncian obras para adecuar los espacios: “De nuevo, van tarde; las obras se debieron realizar durante todos los meses en que los centros han estado cerrados o con baja afluencia”. Además, ya se ha comprobado que esta vuelta a las aulas tan atípica supondrá un mayor gasto para las familias, y algunas de ellas necesitarán mayor apoyo, por ejemplo, para acabar con la brecha digital: los 70.000 ordenadores para profesores, alumnos y centros serán del todo insuficientes.

Y, por si esto fuera poco, si hubiera un brote en un centro escolar, y este tuviera que cerrar, ¿qué pasará con los alumnos? ¿Serán suficientes las poco más de 6.000 cámaras que se instalarán? ¿Evitarán el retraso en el aprendizaje para que los alumnos puedan seguir el curso al día?

“La educación es un pilar básico, y solo la educación presencial permite que el alumnado adquiera todos las competencias y recursos que se les debe aportar en los centros educativos. Por ello es clave retomar las clases presenciales, pero garantizando en todo momento la seguridad del alumnado y los trabajadores y trabajadoras del sector educativo, disminuyendo las ratios y aumentando el personal de enfermería en los centros. Nos preocupa que no dé tiempo a poner en marcha todas las medidas anunciadas por la presidenta antes del comienzo del curso escolar”, concluye Lucena.