En un comunicado de prensa, UGT denuncia que, ante la inoperancia del gobierno de la Comunidad de Madrid, son una vez más los profesionales sanitarios de la región quienes están poniendo en marcha un plan de contingencia ante los nuevos brotes de la pandemia.

«Madrid no tiene plan de contingencia y de nuevo los profesionales de los centros son los que en vista de las cifras de las últimas semanas se están reorganizando para afrontar la nueva ola antes de haberse podido recuperar de la primera. Si el sistema consigue anticiparse a la escalada de la curva y aguantar una nueva embestida será gracias a los profesionales, no a los gestores, que nuevamente llegan tarde», aseguran en el comunicado. 

«La Consejería no contrató rastreadores suficientes cuando empezó a controlarse la primera fase, nunca fue su intención, luego intentó dotarse con voluntarios, o al menos ha hecho que eso parezca y finalmente ha externalizado el servicio, que realmente era su intención inicial», explican desde el sindicato.

«¿Por qué Madrid ha preferido tener en situación de incapacidad laboral a sus profesionales sensibles en lugar de facilitar que pudieran teletrabajar y apoyar en los seguimientos de casos o en el rastreo de contactos?, ¿por qué no ha contratado a esas personas a las que ahora va a contratar Quirón Salud?, ¿en qué consiste el negocio que se adivina detrás?», se preguntan.

«Ahora es tarde. Esos escasos refuerzos no podrán aportar gran valor al afrontamiento de la epidemia ya que según la percepción de los profesionales de Atención Primaria y Salud Pública (que son quienes están haciendo el rastreo y seguimiento de la mayoría de los contactos) nos encontramos posiblemente en un escenario de transmisión comunitaria en el que la labor de los rastreadores quedaría en un segundo plano, puesto que ya no sería posible trazar la mayoría de los contactos de casos positivos y aislarlos», agregan.

 

Las urgencias siguen cerradas

UGT también denuncia que desde el 22 de marzo los centros de Urgencias de Atención Primaria están cerrados y que esto contribuye a la demora de la atención a los contactos y provoca que los aislamientos de pacientes positivos no se hagan de forma precoz: «Es esencial que los pacientes sospechosos o infectados no se hacinen en las salas de espera de hospitales y centros de salud, para lo cual es necesario reforzar con profesionales la Atención Primaria, insistir a la ciudadanía en el acceso telefónico a los centros de salud (reforzando las líneas y las unidades administrativas) y no disminuir su horario de atención. Es otro motivo más para reabrir los Servicios de Atención Urgente de Atención Primaria, cerrados desde marzo».

«Parece que el Plan de la Comunidad de Madrid sea abrir lo antes posible el hospital de pandemias y volver a repartir montones de dinero público entre la corte de beneficiarios privados habituales, pero lo que Madrid necesita es una Atención Primaria y Salud Pública fuerte y bien dotada que puedan realizar su trabajo: refuerzo de la plantilla para hacer frente a la situación asistencial en la que nos encontramos, resultados de PCR en 24-48 horas, estudio de contactos desde Salud Pública y coordinación con Atención Primaria. De este modo los pacientes serán atendidos en el nivel asistencial que les corresponda y se mejorará la calidad de la asistencia», concluyen.