Los atascos en la M-607 no son nuevos y vienen provocados por muchos factores de los que venimos avisando desde hace muchos años, como el crecimiento de los municipios que tienen como salida prioritaria o única la M-607 (Tres Cantos, Colmenar Viejo, Manzanares el Real y Soto del Real), que vienen acompañados de una reducción sistemática de las frecuencias y calidad de servicios en la red de autobuses y la red de Cercanías, por no hablar del pésimo mantenimiento de la propia carretera.

De este modo, el mal mantenimiento de Cercanías provoca retrasos y cancelaciones que se multiplican por el efecto dominó por toda su red. Esto ha provocado que muchos usuarios hayan vuelto a la utilización del vehículo privado abandonando el transporte público.

Desde los muchos municipios afectados por esta problemática, de todo signo político, incluyendo todos los partidos de la oposición en Tres Cantos, hemos propuesto muchas medidas encaminadas a mejorar la movilidad en la zona norte de Madrid: ampliar la red de cercanías hasta Soto del Real para descargar la M-607; construcción de un carril bus-vao; realizar aparcamientos disuasorios en Tres Cantos y Colmenar Viejo; cambio de la tarificación del abono transporte para fomentar el uso del transporte público.

Pues bien, Jesús Moreno no ha apoyado ninguna de estas reivindicaciones nunca. No ha acudido a ninguna de las movilizaciones planteadas ni a ninguna reunión para analizar las propuestas. Estaba siempre más pendiente de no molestar a los gobiernos del Partido Popular, que de reivindicar mejoras para sus vecinos.

Y ahora nos encontramos con las obras del puente de la M-40, que ha venido a incrementar de manera importantísima los atascos que ya sufríamos los usuarios de la M-607. Que todos entendamos que la seguridad es algo innegociable no quita para que tengamos todo el derecho del mundo a estar enfadados y exigir soluciones, en este caso al Ministerio de Fomento, máximo responsable de la obra en cuestión.

Y desde el PSOE de Tres Cantos no miramos el color político, miramos el bienestar de nuestros vecinos y vecinas. Y somos los primeros que hemos reivindicado medidas que reduzcan el incremento de los atascos. Y también que exista una comunicación más fluida entre administraciones y entre los usuarios, que tienen el derecho a conocer qué hacemos los representantes públicos por mejorar sus vidas. Y también, como señalaba antes, a propósito de Moreno, lo que no hacen por mejorar sus vidas.

Lamentablemente, a estas alturas todos somos conscientes de que no existen soluciones mágicas para esta vicisitud de los atascos prolongadísimos de la M-607 a consecuencia de las obras del puente. Las propuesta que hay sobre la mesa actualmente no sirven para paliar la situación, podrán ayudar en algo, pero recordemos que estos atascos no son producto únicamente del puente.

Por lo tanto, debemos buscar soluciones a medio y largo plazo, porque una vez que se sustituya el tablero del puente, los atascos, seguirán. La movilidad es un asunto que debe estar fuera de la guerra de partidos, y han de trabajar conjuntamente todas las administraciones.

Hemos de cambiar el paradigma en la movilidad, tomar conciencia que el modelo predominante de vehículo privado es insostenible. Mejorar los transportes públicos y adecuar las tarifas para incentivar su uso, flexibilización en los horarios de entrada a los trabajos, apostar por el teletrabajo o el uso del coche compartido son algunas de las medidas que se han de poner sobre la mesa para avanzar hacia un futuro de movilidad sostenible.