La Real Academia de la Lengua Española define el feminismo, como: “Principio  de  igualdad de  derechos de la mujer y el hombre”. “Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes  del feminismo”. Quizás si interiorizamos que feminismo es igualdad entre hombres y mujeres, muchas personas llegarán a la conclusión que son feministas aún sin ser conscientes de ello. Es necesario saber si se está a favor de la igualdad, en ésto no valen las medias tintas, si no se defiende la igualdad se favorece la desigualdad.

He escrito este artículo días antes del 8 de marzo de 2018 y cuando se publique ya habrá pasado. Un día histórico en la lucha por la igualdad de las mujeres. Una lucha que se remonta a la Revolución Francesa, que nunca ha parado pero que ha experimentado distintas velocidades, que ha ido evolucionando con la sociedad y que ha tenido momentos álgidos que han marcado un antes y un después. Este 8 de marzo es uno de ellos, con una huelga reivindicativa convocada en 150 países con perfiles muy distintos pero con un objetivo común, la igualdad entre hombres y mujeres que actualmente no existe.

¿Se ha avanzado en este camino? Sí, pero aún falta mucho para llegar al final. Se requiere una transformación estructural de la sociedad para que las mujeres seamos protagonistas y coparticipes. Éste ha de ser un fin común de las mujeres que supere la ideología, los estratos sociales, la cultura, etc., hay que sumar, unir y entonces se conseguirá. Son muchas las situaciones desiguales e injustas que sufrimos las mujeres y que hay que extinguir, en el ámbito laboral, en el ámbito familiar, en el ámbito educativo, en el ámbito cultural, etc, prácticamente en todos los ámbitos de la vida y de la sociedad, con un añadido demoledor, la violencia contra las mujeres. 

Deseo que la huelga, las concentraciones y las manifestaciones de este 8 de marzo alcancen el mayor éxito, y no sólo en nuestro país porque es una acción mundial. Si bien de entrada, a día de hoy, el éxito en gran manera ya se ha conseguido, sensibilizando, visualizando, demostrando que las mujeres estamos dispuestas a seguir luchando, y espoleando a la sociedad por la igualdad.

Personalmente haré huelga, estaré en la concentración del Ayuntamiento e iré a la manifestación de Madrid para defender mi derecho a la igualdad, pero también por las mujeres que no podrán hacerlo aunque quieran, por las mujeres que han luchado para alcanzar lo que hasta ahora se ha conseguido, por las mujeres que todavía no se plantean el derecho a la igualdad porque primero tienen que alcanzar los derechos humanos, por las niñas y jóvenes que se convertirán en mujeres y  para conseguir que en el futuro todos los días del año sean el 8 de marzo