Queremos aprovechar este espacio para compartir con todos los vecinos de Tres Cantos un hecho inaudito que ha ocurrido ayer, jueves 26 de octubre, en el pleno de la ciudad y que nos ha obligado al Grupo Socialista y a Ganemos a abandonar la sala, por los manejos antidemocráticos y fuera de la legalidad del PP y Ciudadanos, socio del PP hasta para tapar sus vergüenzas.

Se estaban tratando las urgencias de las mociones y, al llegar el turno de una moción conjunta entre los dos partidos de la oposición en la que pedíamos la reprobación del alcalde, Jesús Moreno, y del concejal de Hacienda, Javier Juárez, el alcalde se salta el paso de tramitar la urgencia y ni siquiera nos deja defender dicha urgencia, quitándonos la palabra.

“Presentábamos una moción para reprobar al alcalde y a Javier Juárez por los requerimientos del año 2014, nunca conocidos, que solicitaban al Ayuntamiento el pago de la setencia del Tagarral, hasta que se supo que sí habían llegado y que uno lo había recogido Javier Juárez en nombre del alcalde, aunque luego desapareció. Para Juárez pedíamos la reprobación por dejación, por faltar a su deber y por deslealtad al propio al alcalde. Y a éste por no haber hecho nada una vez sabido lo ocurrido, por no haber tomado medidas, no haber explicado a los ciudadanos qué pasa con este tema”, explicó luego de abandonar el pleno nuestra portavoz Lydia Martínez al canal Vicus.

Las conclusiones de la Comisión del Tagarral quedaban cojas, sí, una vez demostrada la existencia y desaparición de los requerimientos de la Comunidad de Madrid, en los que reclaman a Tres Cantos 21 millones de euros, si no pedimos responsabilidades políticas a los culpables, sea por acción u omisión.

Juárez es culpable por haber recogido y firmado como alcalde en funciones -por acción- uno de los requerimientos y no saber qué hizo después con él. Moreno, por no haber tomado ninguna medida -por omisión- contra el concejal ni contra su persona de confianza, directivo de la EMSV, que firmó y recogió el otro requerimiento,

PSOE y Ganemos queríamos reprobar ambas actitudes a través de una moción, el mecanismo habitual, lo cual es poco más que un tirón de orejas virtual, nada especialmente grave. Desde hace años, los grupos del pleno no utilizamos la posibilidad de votar contra la urgencia, para que todos los temas puedan ser debatidos. Es decir, todas las mociones pasan el trámite y luego se vota a favor o en contra de ella, pero no de su urgencia de debatirla.

“Cuál es nuestra sorpresa cuando la moción no ha pasado el trámite de la urgencia. Hay que recordar que en esta legislatura, desde el año 2015, hemos presentado unas 100 mociones en conjunto con Ganemos y nunca ha pasado esto, que no se haya aprobado la urgencia. Pero no es solo eso, porque además se nos ha conculcado nuestro derecho de defender esa urgencia en el pleno, nos lo ha impedido el propio alcalde. Entendiendo que es una postura hasta comprensible por parte del PP, más nos llama la atención que el que ha dado pie a que la moción no se haya podido tratar ha sido el grupo de Ciudadanos, un partido que hace gala de ser regeneracionista, que no quiere la vieja política y aboga por la transparencia. Sin embargo la lealtad al PP ha podido más que la lealtad a sus principios”, agregó Martínez.

Ya en la junta de portavoces, los partidos del gobierno municipal, PP y Ciudadanos, o lo que es lo mismo, el gobierno electo y el de facto, insinuaron la posibilidad de votar en contra de la urgencia, cosa que finalmente hicieron, saltándose el Reglamento Orgánico de Funcionamiento de Entes Locales que en su artículo 94.1 dice: “…el portavoz del grupo proponente justificará la urgencia de la moción y el pleno votará, acto seguido, la procedencia de su debate”. Es decir, el proponente defiende la urgencia y después se vota.

Pero la triquiñuela del alcalde, más propia de un cacique decimonónico, ha consistido en organizar la votación sin permitir que se defendiese la urgencia de la moción. No solo se saltó una norma implícita que funciona desde hace tiempo entre los grupos, sino que no respetó una norma explícita. Ante esta farsa, los representantes de la oposición hemos abandonado el pleno.

Por su parte, la portavoz de Ganemos, María Jesús Martín declaró: “Es inaudito, se han saltado la legalidad, es la primera vez que una moción no pasa la urgencia, pero ni siquiera nos han dado la palabra para defenderla. Ha sido una grave equivocación, porque legalmente tenemos derecho a defender por qué queríamos la reprobación, porque las conclusiones y recomendaciones de la comisión del Tagarral quedaron incompletas, se cierra en falso el tema si no se piden responsabilidades políticas al alcalde y al concejal de Hacienda”.

Martín coincidió también con Martínez en la opinión acerca de la postura adoptada por el partido naranja. “Realmente nos sorprende la actitud de Ciudadanos, desde que nos enteramos de la existencia de estos documentos, en junio 2016, han ido dando pasos siempre para evitar que se pidiesen responsabilidades políticas al equipo de gobierno por mentir y ocultar información. Lo de hoy ha sido una cacicada”, concluyó.

Desde el Grupo Municipal Socialista y Ganemos Tres Cantos estudiaremos todas las medidas legales a nuestro alcance para reconducir la situación, al tiempo que denunciamos públicamente esta trampas -posiblemente ilegales- para tapar la pérdida u ocultación deliberada (¿?) de los requerimientos ante la inminencia de las elecciones municipales de 2015.

Declaraciones tras el crispado Pleno del Ayuntamiento de Tres Cantos