Acaba de iniciarse un tema controvertido que ya ha aparecido en otras ocasiones en nuestra ciudad, la construcción de un campo de golf. Es una opción en la que intervienen distintas áreas -urbanística, medioambiental, deportiva y económica- que iremos desgranando de aquí en adelante.

En esta ocasión empiezo por el principio: la decisión y las formas de la propia decisión que cuenta con el apoyo del Grupo Municipal de Ciudadanos. Y aquí es la primera media verdad con la que nos encontramos; porque mientras el Partido Popular sí llevaba en su programa “poner en marcha un complejo de golf e hípica” (¿llegará el de la hípica?), en el programa de Ciudadanos simplemente se comprometía a “conjuntamente con nuestro Club de Campo Tres Cantos Golf, estudiar la viabilidad de construir una cancha de prácticas”. Es más, en el acuerdo de gobernabilidad de los dos partidos locales firmantes, PP y Cs, no se hace mención a esta infraestructura deportiva, lo que nos puede llevar a pensar que primero se basan en un compromiso público de acuerdo y luego ya verán lo que hacen. La doble actitud de Ciudadanos les ha llevado a decir en el pleno de febrero que tenían que conocer el proyecto del golf para saber si lo apoyaban y, sin embargo, diez días después lo han presentado conjuntamente con el gobierno a los medios de comunicación.Los socialistas compartimos que se cree una escuela municipal de golf pero, como ya le trasladamos al Club de Golf de Tres Cantos y reiteramos en el pasado pleno de febrero, consideramos que una cancha de prácticas es suficiente. En apenas ocho kilómetros está el campo de Colmenar Viejo y a 15 km el del Olivar en Campo de las Naciones, por no hablar de Puerta de Hierro en Madrid y el de Majadahonda, todos cercanos a nuestro municipio.
Otro punto que demuestra las formas inadecuadas con las que se toma esta decisión es la falta de información sobre el estudio encargado a la Empresa del Suelo y la Vivienda (EMSV). Por cierto, una empresa que tenía que haberse cerrado según el compromiso a que llegamos todos los grupos municipales en noviembre de 2015 y que sigue funcionando con la misma opacidad de siempre, porque así lo han decidido finalmente los grupos, popular  y de ciudadanos.
Entre las actuaciones previstas en esta empresa para 2016 se hacía mención al campo de golf. Ante una explicación tan ambigua, el Grupo Socialista solicitó más información que nos fue entregada en diciembre del pasado año, en la que se indica en qué se basa: estudio, elaboración de documentación técnica y valoración del impacto económico para la implantación de un campo de golf en el municipio de Tres Cantos. No volvemos a tener más información hasta el 15 de febrero, justo el día antes de la aprobación en Junta de Gobierno Local del estudio de detalle de la parcela y el estudio de impacto ambiental para la construcción de un campo de golf, que se encarga a la EMSV con un coste de 54.450€. Otra verdad a medias ¿dónde está recogida la valoración del impacto económico, que también requiere de un estudio y que se informó que se realizaría? El estudio es necesario para conocer la viabilidad económica de una infraestructura de esta envergadura, y más cuando la realidad de muchos campos de golf es que se convierten en actuaciones ruinosas, y aquí no se hace. Es incomprensible.

Por último está el conjunto de medias verdades que recoge el gobierno en la nota de prensa que envió a los medios de comunicación a raíz de la aprobación del encargo a la EMSV para el estudio de la construcción del campo de golf.

  • Donde dice “gestiones para la construcción de una escuela pública municipal de golf en Tres Cantos” debería de decir “gestiones para la construcción de un campo de golf” porque, en todo caso, la escuela municipal es una consecuencia, no el objetivo. Una escuela municipal de golf podría existir con una cancha de prácticas, no es necesario la construcción de un campo de golf.
  • Donde dice “en la Zona de Ordenación ZO.8 `Área Deportiva Este´” debería de decir “en la zona conocida como `Parque del Este¨ junto a la urbanización de Soto de Viñuelas”. Así es como realmente los vecinos sabrían dónde se pretende ubicar el campo de golf.
  •  Donde dice “Está previsto que la escuela disponga de cancha de prácticas, zonas de green, bunker de prácticas y campo de 9 hoyos tipo `executive´” debería de poner “Está previsto que el campo de golf disponga de cancha de prácticas, zonas de green, bunker de prácticas y campo de 9 hoyos tipo `executive´”. Las características que se dan no son de una escuela, son de un campo. Pero hay más: si el proceso en que nos encontramos es el estudio para la construcción del campo de golf, ¿cómo se sabe de antemano que dispondrá de cancha de prácticas, zonas de green, bunker de prácticas y campo de 9 hoyos tipo `executive´? Los estudios que se inician son los que deben de informar de las posibilidades y las características de la construcción.
  • Donde dice “El Plan General de Ordenación Urbana garantiza la protección de aves de Soto de Viñuelas, así como el cauce y la zona de influencia de los arroyos de Valdecarrizo y del Tagarral”, se debería de ampliar la información. El Plan General en abstracto lo garantiza, pero no conlleva que la construcción de un campo de golf en ese espacio también lo garantice. No hay que olvidar que en el año 2001 también se intentó construir un campo de golf en esa misma zona y finalmente los tribunales y la Comunidad de Madrid lo denegaron.

El oscurantismo, los eufemismos y las medias verdades son las formas que utilizan el gobierno y su socio de gobernabilidad en este tema.  Estos procedimientos implican que desde el inicio de un proyecto importante y controvertido como es el campo de golf, en su tercera versión después de la de 2001 y la de 2010 lo conviertan, aún más, en un tema polémico.