El asunto del Tagarral está feo. El otro día me quedé sorprendido ante las declaraciones con tono chulesco que el alcalde de Tres Cantos, Jesús Moreno, realizó en un medio de comunicación al ser preguntado por este asunto. Y más concretamente por la reclamación que por vía judicial iniciará la Comunidad de Madrid de su derecho de reembolso, 21 millones de euros más intereses. La respuesta fue: “La Comunidad ha decidido llevarlo por la vía contenciosa. Allí nos veremos”.

Está claro que el Sr. Moreno no pagará de su bolsillo ni los honorarios de abogados, procuradores, intereses ni costas procesales. Porque de hacerlo, su respuesta no hubiera sido tan bravucona. Y me gustaría explicarles jurídicamente, y lo más sencillo posible, cómo es el asunto respecto al régimen jurídico de las deudas.

El artículo 1.138 del Código civil regula la solidaridad pasiva, es decir, la relación entre los deudores. Establece, en primer lugar, que cada deudor es deudor por el total de la deuda frente al acreedor. Seguidamente, apunta que los codeudores ostentan una cuota de la deuda en la proporción que hayan acordado, siendo proporcional entre ellos si no existe pacto o no se ha establecido nada al respecto.

El deudor que paga la deuda se libera a sí mismo y al resto de deudores. Sin embargo, deben distribuirse internamente entre ellos las consecuencias del pago. Por este motivo, el artículo 1.145 del Código civil dispone que el deudor que ha pagado el total de la deuda tiene una acción de reembolso contra el resto de codeudores, con los intereses de anticipo. Técnicamente el deudor que ha pagado se coloca en la posición de nuevo acreedor frente al resto de deudores. No sólo dispondrá de la acción de reembolso y derecho de cobro de los intereses de anticipo, sino que tendrá los mismos derechos que cualquier acreedor posee a fin de trabar bienes de sus nuevos deudores, solicitar embargos o subastas de bienes.

He leído alguna declaración de las voces oficiales del ayuntamiento que el motivo por el que nos negamos a pagar es porque Tres Cantos no existía como municipio cuando comenzó el asunto en los tribunales. Y que este será uno de los argumentos principales. Pues bien, la ley dice que si cualquiera de los deudores quiere alegar ahora una excepción al nuevo acreedor, y esta excepción no fue expuesta ante el acreedor principal, ahora no podrá serle opuesta o alegada al nuevo acreedor, por analogía del artículo 1.840 del Código Civil. Es decir, no se puede decir ahora que el municipio no existía si no se alegó en el juicio principal.

Creo que quedan más o menos claras las posibilidades que tendríamos de ganar el pleito. Y esto que yo he expuesto lo sabe cualquier abogado que consulte a excepción, claro está, de los que contrate para la defensa del municipio, porque ellos cobraran, y bien cobrado, con independencia del resultado del litigio. Para que se hagan una idea, se embolsaran unos 600.000 euros. Calderilla para nuestro alcalde.

Y me pregunto: ¿Por qué quiere ir a un juicio perdido de antemano el Sr. Moreno? ¿Qué intenciones tiene el gobierno local de PP y su socio Ciudadanos en este asunto? ¿Quieren que se dilaten los tiempos judiciales para pasar la patata caliente a las futuras administraciones locales? Algo no huele bien y me temo que su irresponsabilidad la pagaremos muy cara entre todos.

Vicente López López

Concejal del Grupo Municipal

Socialista de Tres Cantos