«Miéntenos, Alcalde.» Algo así debieron pensar los concejales de Ciudadanos Tres Cantos al emitir su voto en contra de la moción que pedía la reprobación y dimisión del alcalde.

La moción se presentó porque el Alcalde, desde el año 2014, dijo públicamente que el asunto de la sentencia del llamado «caso Tagarral», que condenaba a la Comunidad de Madrid, al Ayuntamiento de Colmenar Viejo y al de Tres Cantos al pago conjunto de 63 millones de euros, estaba solucionado, ya que este pago lo efectuó la Comunidad y los tricantinos nos hallábamos exonerados de cualquier responsabilidad al respecto. En esos momentos, desde el Grupo Municipal Socialista comenzamos a solicitar un documento que acreditase en ese sentido las palabras de Jesús Moreno. Este negó que hubiera nada por escrito y que se lo habían dicho de palabra y eso era suficiente (para él, quizá no así para el resto de los tricantinos). Dos años después nos enteramos no sólo de que no debíamos nada, sino de que hubo dos requerimientos (octubre y diciembre de 2014) por parte de la Comunidad de Madrid reclamándonos 21 millones de euros y de que esas cartas se guardaron ¡en un cajón! todo ese tiempo.

Ahora este asunto ha salido a la luz pública por la amenaza del inicio inminente de un procedimiento judicial por el que se nos reclama esa nada desdeñable cantidad.

Durante el pleno, en el trascurso del debate de la moción, si ustedes hubieran escuchado las dos intervenciones de la portavoz de Ciudadanos y se hubieran ausentado del salón de plenos justo antes de la votación, no creerían el sentido del voto emitido finalmente por Araceli Gómez. Ambas intervenciones fueron duras, tajantes y coherentes con la moción que se discutía. En la primera, Gómez interpeló al Alcalde sobre sus mentiras y engaños, pidiéndole explícitamente que pidiera perdón por ello. En la segunda, tras escuchar la bochornosa intervención del primer Edil, reiteró su exhortación y dejó claro que no le había contestado a ninguna de sus preguntas. Realizó, la portavoz de Ciudadanos, una brillante afirmación aludiendo a la falta de inteligencia del Alcalde dentro del contexto del debate y su capacidad de interpretar las notificaciones de la Comunidad de Madrid. Pues bien, a pesar del sentido de sus palabras Ciudadanos decidió con su voto mantener al Alcalde mentiroso al frente del ayuntamiento.

En las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2015, Ciudadanos presentó un decálogo que cualquier partido debía firmar para obtener el apoyo de sus concejales y diputados autonómicos. En su punto tres decía: “Apartar de cualquier cargo público o de partido a todo representante que haya falsificado o engañado en relación a su currículum o su cualificación profesional o académica”. Utilizando una simple analogía, si para Ciudadanos es motivo de apartar a cualquier cargo público que engañe en su formación, ¿no debería ser mucho más condenable y exigible la dimisión de un alcalde que miente y oculta información a la oposición y a los vecinos? Pues parece que para los dos ediles tricantinos del partido naranja no es así, y les parece más grave que el alcalde se pudiera endosar un máster de más que mentir públicamente.

No crean que sea una obsesión partidista la que me inclina a decir constantemente que Jesús Moreno mintió, engañó y ocultó información. El propio Moreno lo reconoció, primero en una reunión con los portavoces y, después, en el pleno.

Sin duda, ha sido una lástima la oportunidad perdida. En la mano de Ciudadanos Tres Cantos estaba dignificar la primera figura de nuestro municipio. En sus manos estaba apartar a una persona indigna de representarnos. En sus manos, regenerar la política tricantina. En sus manos… Y prefirieron gritarle: «¡Miéntenos, Alcalde!»

Vicente López López

Concejal del Grupo Municipal Socialista