Transcurridas las elecciones generales del pasado 20 de diciembre podríamos estar analizando los resultados durante largo tiempo, seguir adjudicando victorias y derrotas a unos partidos u otros. Pero frente a todas esas conjeturas solo hay una realidad incuestionable: nadie, en la situación actual de reparto de escaños, va a poder hacer realidad sus programas, al menos en una proporción suficiente para que sean reconocibles por los ciudadanos. Llegados a esta conclusión, ¿qué nos espera? Una dura etapa de negociaciones en la que los socialistas hemos de poner encima de la mesa todas las políticas que han sido anuladas o dejadas en mínimos por el PP y que necesitamos reactivar cuanto antes.

Y para el Partido Socialista de Tres Cantos esta es una gran oportunidad de recordar, aquí y ahora, nuestras ideas clave, lo que nos diferencia de los demás, lo que nos estamos jugando en pilares de bienestar social que siempre hemos defendido y llevado adelante cuando han habido gobiernos socialistas en España, y que ahora seguimos defendiendo desde la oposición:

Sanidad: En este terreno se están dando citas para hacer una resonancia hasta para dentro de un año. Por eso denunciamos que basta ya de hacer trampas con las listas de espera, de afirmar que no van más allá de dos meses cuando sabemos que cuando están llenas te dicen que llames en un par de meses; efectivamente, nunca esperas más de dos meses desde que consigues que te contesten, pero otra cosa es cuándo te atienden. Es cierto que la sanidad pública española ha alcanzado unos niveles altísimos de calidad, pero ésta no puede sostenerse si se le están retirando recursos en favor de sociedades médicas en manos de grandes constructoras ajenas a la profesión y atentas al negocio, al tiempo que se ceden servicios tradicionalmente realizados por los propios centros públicos a empresas privadas que no aportan más que un incremento de costes. Y eso se está haciendo con gobiernos del Partido Popular.

Educación: La educación pública ofrecía profesores con alta cualificación, con cursos de actualización, con personal de apoyo, es decir, todo lo que los socialistas queremos que vuelva a ofrecer para que la cultura esté al alcance de todos y no se generen diferencias en función de la familia en la que naces. Tenemos casos de jóvenes que este año no han podido acceder a la universidad pública porque había tan pocas plazas en la facultad donde querían matricularse que la nota de corte era de un 7,50. Pero si sus padres hubieran tenido los 7.000 euros para pagar una universidad privada les hubiera bastado con un 5, un 6 o un 7 para poder cursar la carrera deseada, como está sucediendo actualmente.

Vivienda: Los socialistas creemos que la vivienda no es un lujo, sino que se trata de una necesidad tan básica como comer, y que por lo tanto ha de ser un derecho real, no un privilegio cada vez más difícil de alcanzar. Es por ello que el Estado ha de facilitar que tener una vivienda no signifique endeudarse de por vida o, simplemente, no poder acceder a ella y retrasar la independencia de los jóvenes hasta edades en que ya no lo son, y que debido a ello deben seguir viviendo en casa de sus padres.

Dependencia: Un gobierno socialista aprobó una Ley de Dependencia para ayudar a las personas discapacitadas que se está destrozando día a día disminuyendo el presupuesto dedicado a este capítulo; por eso bajan las ayudas y el apoyo a estas personas, que cada vez tienen menos esperanzas de conseguirlo. Por eso denunciamos que estas cosas ocurran, y aquello que fue en su día un gran triunfo de los socialistas con la citada Ley de Dependencia se haya convertido en la actualidad en una bolsa de la que día a día se saca dinero para otros fines que nada tienen que ver con ayudar a quienes más lo necesitan.

Pensiones: En este terreno todo es incertidumbre para quienes todavía no son pensionistas, ya que no se sabe qué va a pasar con todo lo que han cotizado durante años, al tiempo que les bombardean con planes privados de pensiones que solo están al alcance de unos pocos. Por eso los socialistas, caso de llegar al poder, estamos dispuestos a parar el expolio de aquella bolsa en pensiones que dejamos, y que rondaban en los 70.000 millones de euros, frente a los 34.000 millones actuales. Tenemos que poder asegurar una vejez tranquila para esos millones de personas que han cotizado durante tantos años y que en estos momentos se encuentran en una incertidumbre.

Industrialización: Si no conseguimos parar la desindustrialización de nuestro país nos vamos a convertir en pocos años en una economía que no aporta valor añadido, y que por tanto dependerá del desarrollo tecnológico de otros países que han apostado por facilitar la creación de empresas o el mantenimiento de las existentes a través del apoyo a la investigación, la independencia energética del exterior, la valorización de la economía rural. No podemos seguir vendiendo a precio de saldo empresas que sólo necesitan un poco de apoyo que les permita seguir manteniendo su actividad en tiempos de crisis.

Desde el Partido Socialista de Tres Cantos creemos que son suficientes motivos para luchar por conseguir el gobierno progresista que necesita el país y que puede ser una realidad en las próximas semanas. Hay que parar los pies a los abusos a nuestro sistema de igualdad de oportunidades, de bienestar social y apostar por un FUTURO MEJOR PARA LA MAYORÍA, no sólo para un grupo de privilegiados.

GRUPO MUNICIPAL SOCIALISTA DE TRES CANTOS