Hace seis meses que hemos iniciado un nuevo mandato municipal con un gobierno que aunque en minoría vuelve a ser el mismo de antes. No se ha producido el cambio. El mejor ejemplo de esta situación se ha puesto de manifiesto en la aprobación del presupuesto para el año 2016, presentado por el gobierno del PP y apoyado por Cs sus socios de “gobernabilidad”.

El presupuesto es el instrumento que indica la visión política y las prioridades de un gobierno. Es la hoja de ruta donde se aprecian las diferencias de la política. En Tres Cantos nos encontramos con un presupuesto para 2016 continuista. Mantiene las mismas prioridades de años atrás, donde una vez más se prioriza el continente frente al contenido, la ciudad frente a las personas.

Se sigue manteniendo la deuda financiera de 7,4 millones porque el gobierno del PP ha ido retrasando el pago. Una deuda financiera que proviene de una deuda comercial con los proveedores de 2012,

Aunque a primera vista aparece un superávit de 1,1 millón la realidad es que éste no existe como tal, si no que es una obligación legal para saldar el resultado negativo del remanente de tesorería de 2014. Este superávit teórico lo que realmente significa es un recorte de gasto por la misma cantidad, que debería de haberse utilizado en 2016 para más servicios, más inversiones o cualquier otra actuación local, y no para hacer frente a resultados negativos de años anteriores. Pero más indignante es que se informe como sí de un superávit real se tratará y no de cuadrar las cuentas porque la ley obliga.

La congelación de tributos, que fue aprobada en las ordenanzas fiscales por todos los partidos de la Corporación, es un respiro al contribuyente tricantino después de siete años de incrementar los impuestos, las tasas y los precios públicos. Es más, la rebaja del recibo del IBI que se va a producir por primera vez en los últimos años, se debe a la aplicación sobre el valor catastral de un coeficiente reductor que se solicita a Hacienda. Un coeficiente reductor que el año anterior el PSOE propuso al gobierno local y que ni tan siquiera intentaron solicitarlo.

En lo referente a los gastos, un año más se pone de manifiesto que mientras el mantenimiento de la ciudad alcanza el 29% del presupuesto, la suma de las políticas dirigidas a las necesidades de las personas: educación, innovación-empleo, familia e infancia, promoción del mayor, personas con discapacidad, servicios sociales-sanidad, inmigración-cooperación al desarrollo y mujer, alcanzan el 15% del presupuesto, prácticamente la mitad. Lo que define claramente la prioridad del gobierno.

Un ejemplo es que mientras la partida de Servicios Sociales-Sanidad en cuatro años se ha incrementado en 40.000 euros, la partida para el mantenimiento de parques y jardines lo ha hecho en 385.000 euros.

En el área de Desarrollo Local y Empleo se produce un incremento poco significativo, ya que este área, de vital importancia, solo va a alcanzar el 1,5% del total del presupuesto. Y resulta más sangrante cuando en 2012 la cantidad dedicada a políticas de empleo y desarrollo era de 1,1 millón y para el próximo año será de 680.000 euros.

En Deportes, los programas y proyectos dedicados al desarrollo deportivo es el 28% del presupuesto. Y el tan publicitado incremento del 10% para 2016 a los clubes deportivos, les va a suponer que hayan pasado de recibir 150.000 euros en 2012 a 149.987 euros en 2016, o lo que es lo mismo, 13 euros menos.

Es llamativo que un año más, la política destinada al 25% de la población tricantina, el área de Juventud, vuelva a disminuir. Ha pasado de 836.000 euros en 2012 a 637.000 para el próximo año, con proyectos y programas que aparecen y desaparecen de un año para otro, sin dar participación a los jóvenes para decidir entre todos qué proyectos son más interesantes, y de esa forma no seguir dando palos a ciegas.

El gobierno hace gala en este presupuesto de un 58% de incremento en la inversión con respecto a 2015, pero la realidad es distinta. La inversión prevista en 2016 es de 1,8 millón, mientras que en el año 2015 a fecha de hoy ya hay reconocida una inversión de 2 millones, obviamente estas cantidades desdicen el supuesto incremento en inversión.

Habrá más oportunidades para desmenuzar el presupuesto de 2016, pero con estas pinceladas lo que se deduce es que nos encontramos, un año más, ante un presupuesto continuista en prioridades, con áreas que siguen sin estar en el foco del gobierno a pesar de la merma que vienen sufriendo en los últimos años. Un nuevo mandato, con un viejo presupuesto.

Lydia Martínez Mora

Portavoz del Grupo Municipal Socialista

de Tres Cantos