Vicente López
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Vicente López
Concejal del GMS

Han pasado dos meses desde que tome posesión de mi acta de concejal en el ayuntamiento de Tres Cantos. Poco tiempo para un advenedizo como yo, pero el suficiente para poder constar un par de cosas importantes. Una, el magnífico equipo humano que forman el funcionariado de nuestro municipio; y otra, el nepotismo brutal, y sin sentido, que implementó Jesús Moreno durante sus años de mayoría absolutísima.

Desde mi llegada he recibido un trato exquisito y una atención formidable por parte de las personas, hombres y mujeres, que desempeñan su labor en las distintas instalaciones y sedes que el consistorio tiene repartido por toda la ciudad. Da gusto intercambiar pareceres y opiniones con profesionales tan cualificados, aprender de sus profundos conocimientos y dejarse guiar por el sentido común que imprimen en sus comentarios. Es cierto que se trasluce una pequeña muestra de tristeza por los años de ninguneo y abandono que han sufrido por parte del equipo de gobierno del Partido Popular de Tres Cantos. Aun así, no han desfallecido en su pulso por mantener unos estándares altísimos en calidad de trabajo aunque poco reconocidos y escasamente valorados. Da igual el departamento: recaudación, servicios sociales, informática, cultura, medio ambiente, juventud, atención al ciudadano, etc. Da igual, todos realizan una labor estupenda e imprescindible para los vecinos y vecinas tricantinas.

Y qué decir de la policía local. El cuerpo más visible y el peor tratado desde el gobierno municipal del PP. Han sido años de reducción de derechos, de atropellos continuos a su trabajo, de abandono absoluto. Pasaron el invierno sin calefacción, las emisoras son escasas para el tamaño de nuestro municipio, a penas reciben formación continua, el parque móvil está obsoleto… ¿Se puede despreciar más a nuestros agentes? Pues sí, expulsándoles del pleno.

En cuanto a la otra cosa, el nepotismo, uno se pregunta cómo se puede pasar de tener 25 cargos de confianza a 3 sin que la cara no se desparrame por el suelo. Cómo era posible que para el funcionamiento del municipio estas 25 personas fueran imprescindibles e intocables, y ahora con 3 sigue el mundo girando sin inmutarse. Bueno, lo único que se ha inmutado son las arcas municipales que han notado el parón del despilfarro con el dinero del sufrido contribuyente. Es cierto que hay que mirar el futuro, pero sin olvidar el pasado reciente. Explicar a la ciudadanía por qué se necesitaba tantas manos externas, menospreciando al funcionariado, y ahora no son necesarias. ¿Qué ha pasado en la gestión municipal? Porque en las urnas ya lo sabemos, pero no debería ser motivo para un cambio tan drástico, ya que, o antes nos engañaban o lo hacen ahora. En fin, mirar a los ojos a los vecinos y las vecinas sabiendo qué has estado haciendo valiéndote de tu rodillo no debería ser nada fácil para cualquiera que tenga un poco de sensibilidad.

Lo bueno de esto último es que ya ha pasado y se empieza a hacer caso a los empleados públicos. A esos que desde el partido socialista de Tres Cantos siempre hemos defendido, siempre hemos estado a su lado y siempre con el convencimiento de la importancia de su labor.