Este artículo va para los padres con hijos en edad escolar. Que las pasan canutas en el mes de septiembre. Que ven como en las aulas de sus hijos cada vez son más alumnos. Que saben que muchos profesores ya no están. Que las clases se inundan en cuanto llueve un poco. Que no tienen material escolar renovado en sus colegios. Que las becas de comedor se las comieron. Que las ayudas para libros se esfumaron. Para todos ellos va este artículo:

Pedro y Juan, 10 y 8 años, son dos niños tricantinos que asisten a uno de los colegios públicos del municipio. Su padre, visitador médico de una multinacional farmacéutica se quedó en paro hace más de 2 años. Su madre, filóloga, trabaja como auxiliar administrativa en una empresa de Alcorcón. En la casa entra únicamente su salario: 800 euros al mes.

Septiembre fue horroroso para toda la familia. A los chicos, sus profesores tuvieron que enviar una nota a casa porque llevaban una semana de curso y no habían llevado ni libros ni el material escolar. ¡Con la vergüenza que ello supone entre sus compañeros! Sus padres, por más números que echaban no les salían las cuentas. Afrontar el gasto de libros y material escolar no fue tarea sencilla. A pesar de la situación, les denegaron todo tipo de ayudas desde la comunidad y el estado. Al final, encontraron refugio en los abuelos que les sufragaron el desorbitado coste del inicio del año académico.

El caso de esta familia tricantina no es aislado. Seguro que entre sus vecinos y conocidos les suena la historia.

Supongo que les enfadará que no existan ayudas para estos niños como consecuencia de los recortes en Educación. Algún vecino me podrá reprochar que si no hay dinero las administraciones no lo pueden pintar.

Pues bien, que le parecería al vecino si le digo que la Concejalía de Educación de Tres Cantos se gastó casi 200.000 euros (si, si, casi 200.000 euros) en partidas tan educativas como el fomento de vivienda (153.000 euros), pago al canal de Isabel II, alquiler de hinchables, tiovivos, trenes, etc.

Como se habrá quedado con la boca abierta se lo vuelvo a repetir: la Concejalía de Educación de Tres Cantos se gastó casi 200.000 euros (si, si, casi 200.000 euros) en partidas tan educativas como el fomento de vivienda (153.000 euros), pago al canal de Isabel II, alquiler de hinchables, tiovivos, trenes, etc.

Ya sé que la concejalía no tiene la obligación legal de dotar de becas ni ayudas en esta materia. Pero sí tiene una obligación ética para con sus ciudadanos. Y en momentos tan duros como los que vivimos, aun más.

Resulta hiriente escuchar a los miembros del Gobierno Local jactándose de lo sociales de sus presupuestos para el año 2014. Ya se encargarán del “trasvase” de partidas a su antojo desde las concejalías más “sociales” a otras más de lo suyo: especulativas.

Desde el Partido Socialista en Tres Cantos, desde el Grupo Municipal Socialista de la ciudad no cesaremos en nuestra labor de denunciar estas actuaciones inmorales y adquirimos, desde aquí, el firme compromiso con todos los tricantinos que el gobierno encabezado por nuestro partido no realizará este tipo de bajezas y siempre mirará, lo primero, por las personas.

                                                                                               Vicente López

Secretario de Acción Electoral PSOE de Tres Cantos