El curso escolar 2013/2014 ha empezado de la peor manera posible. La educación pública tendrá menos recursos, casi un millar menos de docentes respecto a las ya débiles plantillas de profesores/as del curso pasado, siguen incrementándose las ratios en las aulas y también se abandona al alumnado con necesidades educativas especiales, él más vulnerable.

La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha iniciado el curso no contratando a los profesionales que venían prestando el servicio para este tipo de enseñanza, entre las que se encuentran, las aulas de Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD) u otros servicios para los niños con discapacidad motora en los colegios públicos de nuestra región. Estos profesionales, unos 700 en total, son enfermeros/as, técnicos/as especialistas, fisioterapeutas, integradores/as sociales que llevan curso tras curso encadenando contratos por obra y servicio, como consecuencia la Consejería de Educación ha sido condenada en numerosas ocasiones, desde el año 2000 en que se pone en marcha esta bolsa de trabajo, a contratarles de manera indefinida. Es por ello que la consejería ha decidido evitar la obligación de contratar a esos trabajadores/as con carácter indefinido y han ofertado las plazas para personas que no hayan tenido relación laboral y con sólo un mes de experiencia.

Las consecuencias pedagógicas son graves y supondrán un tremendo revés a la escuela inclusiva y a la atención específica. Son niños y niñas con distintas patologías, como dificultades motrices, discapacidad intelectual o trastornos del espectro autista, y mayoritariamente requieren de terapias a largo plazo. En Madrid hay más de 1.500 niños y niñas entre 0 y 6 años con Trastorno Generalizado del Desarrollo y Trastorno de Espectro Autista, que reciben una atención personalizada en las, aproximadamente, 100 aulas TGD públicas madrileñas.En el caso de estos últimos, las consecuencias pueden ser fatales, la Federación de Autismo de Madrid y el CERMI han denunciado que esta medida impedirá cumplir con los niveles de calidad existentes en la actualidad para tratar este tipo de trastornos y supondrá un claro retroceso en la igualdad de oportunidades, atentando contra el alumnado más vulnerable de nuestra región.

Por todo ello es necesario que se dé continuidad a los equipos, que se contraten a los profesionales que han venido atendiendo a estos alumnos/as, se impulse la normativa necesaria para integrarles legalmente y se convoque los procesos selectivos para consolidar los equipos multidisciplinares en las plantillas regulares de los centros educativos públicos. atendiendo a la continuidad y la estabilidad para la atención del alumnado. El conjunto de estos profesionales son pilares esenciales en nuestra región de la escuela inclusiva para conseguir la plena integración en el ámbito educativo del alumnado más vulnerable y que más atención requiere.

En Tres Cantos, los colegios públicos que se han visto afectados por esta situación, han sido los CEIPs Aldebarán y Ciudad de Columbia que cuentan con aulas para alumnos con trastornos generalizados del desarrollo, TGD, y el CEIP Antonio Osuna que escolariza a alumnos con dificultades motrices o madurativas.

AGRUPACIÓN SOCIALISTA DE TRES CANTOS