Lo único que ha cambiado con respecto al anterior mandato del PP durante 2007-2011 ha sido: el Alcalde

José Folgado eligió la presidencia de Red Eléctrica Española (R.E.E) a la alcaldía de Tres Cantos después de ocho meses de su reelección en 2011. El mismo camino que siguieron en breve dos concejalas, Beatriz de Munck y Ana Cuevas, muy cercanas al exalcalde y que optaron por acompañarle.

Esta situación ha supuesto que Tres Cantos cuente con un nuevo alcalde, dos nuevos concejales, que ya ejercían labores de asesores como personal de confianza, y dos remodelaciones de gobierno en menos de un año unido a un inicio de mandato baldío y perdido mientras José Folgado estaba a la espera de dónde ubicarse.

A pesar de la formación de distintos gobiernos durante estos dos años de mandato la característica común ha sido la continuidad de acción y de formas en la política del PP que persiste desde 2007 en:

-Incremento de los tributos municipales especialmente con la subida año tras año del IBI.

– Apoyo a los intereses de FCC frente a las necesidades de los 1000 jóvenes adjudicatarios de las viviendas de alquiler con opción a compra.

– Falta de medios económicos para apoyar las políticas que afectan directamente a las personas, de tal manera que en 2013 la suma de las áreas de Mayores, Personas con discapacidad, Servicios Sociales, Sanidad, Inmigración, Cooperación, Mujer, Familia e Infancia, sólo ascienden al 6% del presupuesto.

– Utilizar la mayoría absoluta de manera absolutista: Utilización de los medios de comunicación municipales para propaganda del gobierno. Utilización de los Consejos Sectoriales como un mero trámite participativo. Falta de búsqueda de consenso con la oposición y utilización de sus votos frente a la democracia institucional.

– Falta de transparencia e información, con la oposición y la ciudadanía sobre los temas importantes que afectan a la ciudad como es el ejemplo del Tagarral. Unida a la falta de información en los Consejos de Administración de las Empresas Municipales.

– Incumplimiento de la norma, tanto del Reglamento Orgánico del Ayuntamiento, de la Carta de Participación Ciudadana o del Código de Buen Gobierno, y la no asunción de responsabilidades cuando las cosas salen mal.

Aún así desde el PSOE entendemos que también se han hecho cosas positivas que compartimos, como son: Las mejoras en las infraestructuras de los colegios públicos. Iniciar la remodelación interna de los sectores. Adelantar a diciembre de 2012 la entrega de las 600 viviendas.

Rescindir las contrataciones con empresas privadas que realizaban labores que el Ayuntamiento podía asumir. O continuar el camino para conseguir una administración digital más operativa y eficaz que dé un buen servicio a los vecinos.

Si el 90% de las actuaciones del nuevo Alcalde son, más de lo mismo, ha habido dos decisiones importantes atribuibles a él: La supresión del patrimonio artístico tricantino, que ha supuesto la devolución de las obras a sus autores y la donación a otras entidades de las obras que no han sido reclamadas por los propios artistas. La generación de una deuda financiera de 7,5 millones de euros para el pago a proveedores, con lo que ha echado por tierra la afirmación reiterada e infundada, durante seis años, que la economía tricantina se encontraba en buen estado.

A estas acciones personales hay que sumar las consecuencias directas provenientes del nombramiento del alcalde-sucesor: Un inmenso gasto en propaganda y publicidad que Jesús Moreno está utilizando en sí mismo (240 mil euros anuales sólo en personal) para afianzar el cargo que no ganó en las urnas. Unido al seguidismo de las consignas y mandatos provenientes del PP madrileño que le lleve a hacerse un nombre en el partido y, así, asegurar su nominación para las próximas elecciones municipales; seguidismo que ha significado para los tricantinos, la pérdida de la oficina del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), del Centro de Acceso Público a Internet (CAPI), la bolsa de la vivienda, la pérdida de una línea de autobús interurbano o la desaparición de la Agenda 21 de Tres Cantos, la asunción de los recortes en servicios sociales, educación y sanidad entre otras actuaciones.

Sé que la visión dada puede parecer negativa pero por desgracia es realista, está amparada desde el rigor, con datos, y no por juicios de valor. Sí existe una actitud política distinta, sobre valores, actuaciones y prioridades que desde el PSOE defendimos y propusimos hace dos años, y lo seguimos haciendo, para esta ciudad y que no pasan por “más de lo mismo”.