Empezamos “nuevo curso”, o se puede decir “nuevo año” cargado de temas antiguos pero candentes, la crisis, la reforma laboral, los recortes, el ataque al estado del bienestar, la desafección política de los ciudadanos, etc., junto a otros que han surgido recientemente más los que aparezcan en este nuevo período.

La situación a nivel internacional se ve amenazada por una posible intervención militar en Siria. Una intervención que nuevamente supondría los  denominados “daños colaterales”, más victimas inocentes, y que posiblemente llevaría al país a mantener un estado continuado de guerra como ha ocurrido en Irak después de diez años. Hasta ahora se ha mantenido la postura del desgaste interno entre los dos bandos sirios apoyados por otros países con intereses en la zona, el detonante de la intervención es el uso de armas químicas, una acción deleznable, pero la intervención militar ¿es la solución?, ya hemos comprobado en bastantes ocasiones como la bandera en defensa de los derechos humanos se ondea a favor de intereses económicos y geopolíticos. Los “salvadores del orden mundial” deben de esperar las conclusiones de la ONU y buscar opciones que no sean las bombas. Y mientras, nuestro presidente de gobierno no dice nada sobre la postura española en el conflicto.

En España los partidos políticos comienzan el curso con deberes para hacer en algunos casos impuestos por ellos mismos y en otros casos sobrevenidos:

El PP sigue enmarañado en el caso Barcenas, y la situación de Rajoy es más delicada que al comienzo de verano después de la intervención que hizo al  pleno del Congreso (físicamente en el Senado) y de la posterior declaración ante el juez de su propia secretaria general cuestionando las declaraciones de su jefe. La reaparición de la ultraderecha reaccionaria a través de las Nuevas Generaciones y de cargos institucionales del PP ha sido otra de las espitas abiertas en este partido. Aunque entre unas cosas y otras los gobiernos del PP han aprovechado el verano para aprobar resoluciones conflictivas que atañen directamente a los ciudadanos como ha sido el proyecto de ley para la reforma local a nivel estatal (por cierto, desconocemos la opinión de nuestro Alcalde sobre una reforma que afecta tan negativamente a todos los ayuntamientos. ¿Le dará igual?) o la adjudicación de los hospitales en la Comunidad de Madrid.

El PSOE ha utilizado el verano para denunciar en los tribunales la ley contra los desahucios, la privatización de la sanidad pública, la ley de costas, y pendiente de la conferencia política que se celebrará en noviembre para concretar el proyecto del partido y a la espera de la necesaria convocatoria de primarias para la elección del futuro-a candidato-a. También nos sigue azotando el asunto de los ERE´s en Andalucía, que por el bien de mi partido y de la política en general deseo fervientemente que se esclarezca cuanto antes y vayan a la cárcel quien haya cometido algún delito.

En IU, animado por las encuestas, espera que transcurra el tiempo y que nada cambie para afianzar la posición que le pronostican dichas encuestas.  Finalmente, UPyD como partido emergente que enarbola la democracia y la  participación para todos, ha tenido que dedicarse a paliar el cuestionamiento de parte de su militancia por el uso interno de estos valores, al parecer no tan  democráticos ni participativos.

En Tres Cantos el verano ha pasado sin sobresaltos exceptuando el incendio que se produjo en la zona cercana al Tagarral que afortunadamente no ha tenido consecuencias personales aunque sí daños materiales y que dejó en evidencia la situación de algunas zonas con viviendas que deberán de ser cuestionadas. El verano ha dejado luces y sombras en la ciudad: el Gobierno Municipal ha acometido actuaciones de mejora en colegios públicos que son bienvenidas, pero ha aprovechado para cerrar actuaciones polémicas como la cesión de un terreno público para un centro deportivo privado o la conclusión del periodo de alegaciones sobre la nueva ordenanza del aparcamiento de la estación, utilizando nuevamente el factor agosticidad para descartar la participación y la información.

¿Y ahora qué?. Lo que ocurra a nivel internacional, incluyendo las elecciones europeas de junio, a nivel estatal y autonómico influirá en nuestra ciudad, y a nadie se le escapa que el “nuevo curso” va a ser complicado y que puede concretar cambios importantes sociales, políticos, económicos. Ante esta situación desde el PSOE tricantino nos comprometemos a mantener y afianzar una forma de hacer política basada en la transparencia, la información y la participación, seguir trabajando para conseguir que los vecinos conozcan nuestras propuestas y seguir trabajando a favor de nuestro único interés: la ciudadanía de Tres Cantos.

Lydia Martínez Mora

Portavoz del Grupo Municipal Socialista de Tres Cantos