Rafael Hernando, portavoz adjunto del PP en el Congreso, fue preguntado sobre si echaría a los militantes de Nuevas Generaciones, (NN.GG)., que han sido vistos con banderas franquistas, esvásticas y saludando a la cámara con ese gesto que caracterizó primero a Mussolini, después a Hitler y, con mucha menos elegancia, a Franco. Dijo que sí, pero también le gustaría que esa actitud fuese seguida por la dirección del PSOE con los militantes de las Juventudes Socialistas, (JJ.SS)., que exhibieran banderas republicanas porque «no es constitucional y no respeta la legalidad», dijo. Tengo unas hipótesis sobre el porqué de estas declaraciones: 

Primera hipótesis: Hernando no sabe ni lo que es legal ni constitucional. Que la bandera de la república no sea la prevista por la Constitución como símbolo de España no significa que sea una bandera prohibida. En España, ni la Constitución ni ninguna ley prohíben con carácter general a nadie llevar una bandera de la República, como tampoco se prohíbe llevar una franquista o la de la China Popular. Eso sí, ni la bandera franquista, ni la republicana son inconstitucionales  sino preconstitucionales, pero decir que son dos regímenes del pasado no nos obliga a concluir que fueron igual de loables, como tampoco lo es enarbolar una bandera u otra.

Segunda hipótesis: Hernando realmente considera que la República fue un mal al que puso fin Franco. Tal postura, defendida por muchos franquistas que tratan de legitimar su pensamiento es para dejar a uno impávido. Comparar un régimen democrático del que los españoles deberíamos estar orgullosos por ser pionero en muchas materias, como el sufragio femenino, con uno que se inició tras un golpe de Estado militar es insultante. Una de las causas de las convulsiones de la República era su sistema electoral excesivamente permisivo (soy descriptivo, no valorativo). En lenguaje llano: un sistema electoral que permitía a muchos partidos conseguir representación y que hizo que la propia República se trabara  institucionalmente por la imposibilidad de formar gobiernos estables. Un sistema que sufrió mucho por ser, por decirlo así, excesivamente democrático.

Tercera hipótesis: Hernando quiere quitar hierro al asunto de sus militantes fascistas y acude a un recurso retórico tratando de volcar la atención de  a opinión pública a otro asunto, ¿fue la segunda República igual que la dictadura  franquista?.

Mi diagnóstico es el siguiente: Hernando, licenciado en derecho y abogado, sabe que una bandera de la República respeta la legalidad, por lo que rechazo la  primera hipótesis (no sería descabellado aceptarla, empero). En mi opinión, combinaría las otras dos hipótesis: Hernando es un ultraconservador del Partido Popular, recuérdense esas palabras sobre la malnutrición en España, un auténtico neocon cuyo extremismo probablemente lo lleve a ser un defensor del franquismo. Como muchos militantes del PP, es un franquista en la sombra porque sabe que postularse hará daño a su carrera política, a la visión que tiene la ciudadanía de su partido y a los que dentro de él son auténticos liberales, democristianos,  conservadores no franquistas, etc. Siendo un franquista en la sombra, no puede defender a los militantes fascistas del PP, pero no los  condena sin más, sino que los compara con quienes levantan la bandera del régimen más democrático que ha tenido España en el siglo XX.

Dos cosas Sr. Hernando. Si de verdad expulsaría a los militantes fascistas de Nuevas Generaciones, como cooperador íntimo de Alfonso Alonso, propóngale llevar al próximo Comité Ejecutivo Nacional del PP un punto del orden del día en el que se debata la expulsión del PP de los militantes de NN.GG. que hayan usado esos símbolos o saludos fascistas. Es un deber de los militantes del PP, entre los cuales constan los de NN.GG., «difundir los principios ideológicos y el proyecto político del PP», artículo 7.1.i de sus Estatutos. Si esos militantes no son  sancionados, deduzco están cumpliendo sus deberes, lo cual sería una asunción de la propia dirección del PP de que entre los principios ideológicos del partido se encuentra el fascismo.

En segundo lugar, sepa Sr. Hernando que JJ.SS. es independiente orgánicamente del PSOE, a diferencia de lo que ocurre con NN.GG. respecto del PP y no podría la dirección de aquel partido, aun en el supuesto de que quisiera, expulsar a un militante de JJ.SS. de esa organización. Eso sí, tal supuesto es  inimaginable, porque no hay ni un solo militante del PSOE que no esté orgulloso  de lo que supuso la República, y lo más importante, que no esté orgulloso de decirlo.

Diego Espigado Guedes

Secretario de Organización de

Juventudes Socialistas de Tres Cantos