Desde el comienzo de este mandato el baile de sillas entre concejales y personal de confianza ha sido la tónica común del gobierno popular de Tres Cantos. Sin olvidarnos del propio Alcalde que saltó del barco hacia la isla de Red Eléctrica Española donde le esperaba un millón de euros al año, y que sin duda valoró más que la confianza que en habían depositado en él sus votantes tricantinos.

Del baile al que nos referimos llama poderosamente la atención algún caso concreto, como hace un año cuando la persona de confianza que ocupaba el cargo de coordinadora de secretarías del PP, pasó a gestora de infancia y posteriormente a técnica de obras y servicios. Sin embargo en estos momentos se desconocen los estudios o aptitudes que posee para el desarrollo de cualquiera de los tres cargos que ha desempeñado.

Otro caso llamativo es el que se ha producido por la sustitución del gestor de deportes perteneciente al “cualificado” equipo de asesores del concejal de esta área… Tras el despido por la pérdida de confianza en la persona que antes ocupaba ese imprescindible puesto, ha sido designada un nuevo cargo de confianza que según su currículo nunca ha tenido relación con el deporte, ni formativa ni laboralmente. El mérito que la avala es haber sido cargo de confianza durante ocho años en el Ayuntamiento de Murcia gobernado por el Partido Popular. 

En este caso y para mayor despropósito, la nueva gestora de deportes ha pasado finalmente a encargarse de la asesoría jurídica de la Casa de la Juventud ¿?, un servicio municipal que hasta la fecha se cubría mediante un proceso de negociado sin publicidad tal y como se recoge en la ley. Luego, ¿dónde queda la imprescindible necesidad por la que el Concejal de Deportes ha defendido durante cinco años la figura del gestor de deportes?. ¿Cómo se puede contratar a alguien para un puesto de trabajo y que luego realice otra labor?. La actual situación requeriría la explicación no sólo del concejal del área, también del propio Alcalde como máximo responsable de las contrataciones del personal de confianza.

El Estatuto Básico de los Empleados Públicos, Ley 7/2007 de 12 de abril, definenlos cargos eventuales de confianza como: “.. el que, en virtud de nombramiento y con carácter no permanente, sólo realiza funciones expresamente calificadas como de confianza o asesoramiento especial, siendo retribuido con cargo a los créditos presupuestarios consignados para este fin”. El Tribunal Supremo en diversas sentencias ha ratificado tanto la excepcionalidad de la figura de los cargos de confianza como la total exclusión de sus actuaciones profesionales que sean propias de funcionarios, y que no deben invadir el terreno de las decisiones públicas sino quedarse relegados al asesoramiento, consejo u opinión. Es más, se especifica que: “la consecuencia paralela que también se extrae es que deben quedar vedadas a ese personal eventual las actuaciones de colaboración profesional que se proyecten en las funciones normales de la Administración Pública, bien en las externas de prestación frente a la ciudadanía, bien en las internas de pura organización administrativa.” Conclusión: la “nueva gestora de deportes” no puede asumir el servicio jurídico de la Casa de la Juventud.

Los abogados que hasta ahora realizaban este servicio jurídico eran expertos en el tema y contaban con una dilatada experiencia profesional por la que recibían 20.000€/anuales, por el contrario, no hay constancia que la experiencia profesional de la nueva encargada de este servicio sea la adecuada aunque su retribución asciende a 26.540 €/año. Menor solvencia por un mayor coste. 

El Alcalde, Jesús Moreno, en el pleno municipal fue preguntado por una vecina de Tres Cantos sobre la posibilidad de reducir el abultado número del personal de confianza que tiene el Ayuntamiento, la contestación fue que, “todos eran imprescindibles y necesarios para la buena gestión del municipio” y finalizó su intervención preguntando él a la vecina “¿no querrá usted que los asesores pasen a engrosar la lista del paro?”. El Alcalde se olvida que con sus decisiones ha enviado a once personas a engrosar la lista del paro: nueve empleadas del Servicio de Ayuda a Domicilio de la Empresa Municipal de Servicios, una abogada de la Casa de la Juventud y un gestor de deportes que ya no gozaba de su confianza, aunque el único puesto de trabajo que se ha sustituido ha sido el del personal de confianza. Como decía la propia presidenta del PP en Madrid: Mamandurrias.