Corría el año 1787 cuando Grigori Potiomkin, estadista, militar y político ruso,
confeccionó uno de los mayores engaños de la historia. Recién conquistada Crimea, Potiomkin comenzó a presumir de la transformación tan grande que había realizado en la pobre y decadente Crimea. Todo falso, ya que era sólo para generar la envidia de sus enemigos. Pero fueron tan grandes sus palabras (hoy lo llamaríamos campaña de comunicación) que los ecos del magnífico cambio llegaron a oídos de la zarina Catalina II de Rusia, quien había conocido aquellas desoladas tierras años atrás. Entusiasmada con la noticia, anunció un periplo por Crimea para comprobar el maravilloso trabajo realizado por Potiomkin. Ante la llegada inminente de la zarina, Potiomkin ideó un plan para que todo saliera perfecto y Catalina II no se diera cuenta de nada.

A lo largo de la ruta por donde debía pasar el cortejo, mando construir pueblos idílicos enteros. Catalina lloraba de emoción al ver los logros conseguidos. Todo era una ilusión. De las casas, sólo había sido pintada la pared que daba hacia el camino por donde pasaría la Zarina. Como los decorados de cine. Los viejos y enfermos habían sido encerrados lejos de los pueblos. Árboles y arbustos de papel tapaban cualquier defecto de la arquitectura local. Se prohibió a todos los residentes mendigar a la Zarina y maestros de actuación les enseñaron a expresar felicidad con sonrisas. Todo el mundo debía estar feliz.

Así, se define como Pueblos Potiomkin cuando se quiere describir una cosa muy bien presentada para disimular su desastroso estado real.

Pues bien, ¿podemos aseverar que Tres Cantos es un pueblo Potiomkin? Imaginemos por un momento que vamos en la carroza de Catalina II y nos disponemos a realizar un viaje por nuestra ciudad:

Comenzamos por la nueva zona, parcelada impecable y con árboles y mobiliario urbano en su sitio. Edificios enormes para jóvenes, y no tan jóvenes, construidos con la ayuda del consistorio para dar acceso a una vivienda digna a los que menos posibilidades tienen. Como la zarina, me emociona ver la ciudad que se está levantando. Pero la realidad nos saca de nuestro éxtasis. Viviendas deshabitadas y nadie dispuesto a vivir en ellas, ya que el alcalde decidió, una vez que cientos de jóvenes tragaron el anzuelo, subir indiscriminadamente los precios de las casas y reducir los metros de las mismas. Es decir, cartón piedra ante nuestros ojos.

Continuamos nuestro recorrido por las arterias principales. Avenida de Viñuelas, de Colmenar, de los Encuartes, del Parque, etc. Todas limpias, esplendorosas. ¡Qué bonita está! Pero mejor, no salirse de las avenidas y penetrar en los sectores, porque nos hallamos con la realidad. Aceras rotas, jardines abandonados, mobiliario viejo y roto, etc. Ni un euro de inversión para rehabilitar y adecentar esas zonas oscuras que no se ven, que se esconden detrás de las calles principales y que sólo conocen sus vecinos. De nuevo, cartón piedra ante nuestros ojos.

Ahora nuestro periplo nos lleva a las magníficas instalaciones deportivas. Un complejo polideportivo con una excelente pista de atletismo, una piscina cubierta en el sector islas que ha sido gestionada por una empresa privada, etc. Pero qué nos encontramos detrás. Un presupuesto que triplicó el inicial para la construcción de la pista de atletismo y la cual se encuentra infrautilizada y con necesidad de remiendos sin haber sido casi usada. Y de la piscina de islas qué decir, además de la medalla a la chapuza y la desvergüenza que deberían colgarse el alcalde y el concejal del área, ya que la adjudicación que realizaron a una empresa privada para su explotación nos ha costado cientos de miles de euros al bolsillo de todos nosotros, después de que salieran corriendo y sin pagar luz, agua ni canon. Otra vez cartón piedra ante nuestros ojos.

Al igual que Potiomkin, nuestro omnipresente Alcalde está realizando una verdadera campaña de comunicación, orquestada desde el ayuntamiento y pagada por todos los tricantinos, para exaltar su persona, vender las bonanzas de la ciudad y ocultar descaradamente los verdaderos problemas de Tres Cantos.

Vicente López
Secretario de Acción Electoral
Agrupación Socialista de Tres Cantos